No sé cuantas noches han pasado de la última vez que enlazamos nuestros dedos, pero como siempre, todo está perdido, es como si fuera una broma que tengo que soportar en el día a día. Pienso que todo va bien cuando todo realmente va pésimo en nuestra vida, pero... Seguimos aquí, ¿no? Viendo como pasa el tiempo, como nos alejamos más, nuestros dedos se desenlazan, nuestras miradas ya no queman. Estamos muriendo lentamente con nuestros pecados. ¿Sabes? Todo se pierde con el paso del tiempo. Es como querer recuperar lo perdido cuando está más que pisado. Sólo eso.
