26 de septiembre de 2012
「Ruth」
Apiádate de mi ser, ¿acaso no os dais cuenta de toda la falta que me hacéis? ...
Estás tan cerca, pero tan lejos a la vez ...
Duele tanto saber que suelo ser lo que no te gusta ...
Amé tu sinceridad, pero ahora lo recuerdo y la pena me ataca.
"Será la última vez" esa será mi mayor mentira ....
No podría alejarme de ti un centímetro más, sería como arrancar un gran pedazo de mi ...
Perder todo en una equivocación, sería lo peor.
Perderte seria mi mayor daño, mi delirio.
Perdona mi mala costumbre ...
Perdonadme si en varias ocasiones soy lo que no te gusta, aunque digas que no te molesta, que hasta te encanta y no te aburre... Seguiré pidiendo perdón.
¿Todo sigue como siempre o yo estoy delirando, otra vez?
23 de septiembre de 2012
「Second month」
Meses con gusto a años, felicidad por toneladas industriales, sentimientos viejos, nuevos y aún más fuertes. Por un momento me dije: ¿qué clase de relación es está? Me es realmente poco 'normal' vivir esto diariamente, pero al paso del tiempo me he acostumbrado y me he quedado con el 'gustito' a más. Claramente, ese 'más' va creciendo día a día, hora a hora, minuto a minuto y así. En este tiempo (más los anteriores meses antes de todo esto), me he dado cuenta de lo gustosa que me siento en está relación, en esta vida a su lado. No quiero perderlo, ¿saben? Una parte de mi dice siempre estaré a su lado pase lo que pase; mientras que la otra parte grita sin él, serás nada. En fin, muchas cosas pasan por mi cabeza, por mis pensamientos y sentimientos que son extrañamente mezclados por varios complementos, pero gracias a todo eso estoy aquí ahora, escribiendo acá aunque aveces ni sé entienda lo que de verdad anhelo o lo que intento explicar con esta pésima redacción que tengo.
Aún así puedo decirles que este personaje me ha sacado muchos suspiros tanto satisfechos como frustrados, risas en varios momentos, sonrisas amplias que me hacen sentir llena al saber que él las provoca y también unas lágrimas frustradas por una acumulada felicidad de tenerlo a mi lado o por rabia de no poder hacer algo cuando él está mal por una u otra razón anexa a lo nuestro. Cuantas ganas he tenido de abrazarlo y que si está mal, solloce fielmente en mi pecho, aunque no le guste que lo vean llorar. A pesar de todo, siempre respetaré su espacio, sus momentos, pero eso no quita la gran curiosidad que tengo por querer saberlo todo, siempre.
No importa cuantas veces podamos caernos, siempre podremos levantarnos aunque nos rasguñemos completamente, estaremos firmes nuevamente.
Ahora, siempre me dedico a pensar en ¿cómo sucedió todo eso? pero después vuelvo a preguntarme ¿para qué me cuestiono eso, cuando luego sé que no importa ya que soy feliz? ... No lo sé, en realidad me encanta cuestionar siempre, ante todo. Siempre tengo una incógnita, y por eso, me encanta despejar la incógnita que él trae encima. Conocerlo más en cada rincón, todo a su tiempo.
Te amo demasiado, y todo esto es tan enfermamente real, mi amado mortal.
2012.07.23
don't leave me... baby.
22 de septiembre de 2012
「無題・Untitled」
Yo no sabía si reír o llorar, estaba en medio de un bosque lleno de moho, el miedo en algún momento me atacó notablemente, estaba perdida en un sin fin de cosas, ¿qué cosas iba a encontrar en ese gran lugar? Un lugar completamente desconocido, sentía como ese frío helaba hasta mi huesos, calaba mis sentidos y pensamientos, un suspiro escapó de mis labios, no tenía idea de como llegué hasta ahí, unos ruidos ensordecedores me asustaron un poco, pero luego me dejé llevar y finalmente emprendí el paso, caminé sin miedo, bueno realmente temía demasiado pero prefiero no demostrarlo, para no resbalar me apoyaba de esos troncos empapados por el sereno de la noche, una neblina espesa que de un momento a otro se esfumó. Seguía aquellos ruidos, aquellas palabras de alguien que tenía tanto miedo como yo, realmente escuchaba sólo distorsiones de palabras y ruidos, el dolor en mi cabeza era difícil de combatir, en especial con esa temperatura tan baja, desvié mi mirada con rapidez hacia un fugaz ruido emitido de unos cuantos árboles y arbustos de más allá, con la piel de gallina caminé hacia el sonido, lentamente, pausadamente, con el mismo miedo que al principio inclusive aún peor.
Un jadeo escapó leve de mis labios y una mano se posó en mi hombro, no podía moverme ni responder a aquello, me había petrificado instantáneamente. Los dedos tan fríos como ese bosque, estaban posados en mi hombro descubierto, el vestido rojo no acompañaba para aquella sensación de aquel lugar, ni de aquel ser que tenía tras de mi, cual rostro no sabía como era. Una suave voz susurraba en mi oído, provenía de los labios de aquel personaje, era hombre por lo que deduje, por un momento me sentí seducida pero después de un momento, entre en un leve calor, me sentí relajada pero sus palabras eran extrañas.
—¿Recuerdas aquella vez? —dijo aquel.
No sabía que responder, ¿qué hice aquella vez con un desconocido? Bueno, no he visto su rostro, pero la voz no se me hace conocida o es que estoy tan distorsionada que ya nada recuerdo, el frío se fue a mi cabeza, penetraba en mi sien y me estremecí con recelo. No sabía como actuar, intenté responder pero no salía mi voz. Hasta que finalmente lo logré, pero sin esperanzas de que aquel ser me respondiera.
—¿Qué vez? —dije en un hilo de voz. Esto estaba asustándome.
—Veo que ya no lo recuerdas, que fácil. —musitó con una risa maliciosa.
Aquella risa me petrificó nuevamente, la había escuchado antes, ¿acaso era él? No quiero que otra vez me hunda de donde acabo de salir, ¿o acaso este lugar es mi nuevo espacio sin salida? Eso hizo que me enfadara. Tomé con firmeza su mano, un leve choque eléctrico me alejó de ella rápidamente, ¿qué era eso? Voltee con desesperación y lo admiré, tenía su rostro tapado con sus finas manos, sus largos dedos y sus puntiagudas uñas, una camisa blanca simple, pantalón y zapatos negros sin ningún tipo de exageración. ¿Qué era aquel... ser? Quería ver detrás de esas manos, no tenía repugnancia, si no que un cariño horriblemente grande. Llevé mis manos hacia las suyas, estaba ansiosa por saber quien era, pero el ser estaba inmóvil, por un momento tuve miedo de seguir, pero luego dejé mis manos posadas sobre las suyas, un escalofrío recorrió mi cuerpo y él se rió otra vez, una sonrisa enorme que partía su cara por la mitad y unos dientes afilados, hicieron que escapara un grito leve de excitación, ¿qué tenía frente a mi? No podía desviar mi mirada por ningún motivo. Él se volteó, destapó su rostro con sumo cuidado y emprendió la marcha con rapidez entre las grandes raíces de los árboles, que sobresalían exageradamente del suelo, el terreno estaba empinado y después de que se alejó un resto, lo seguí, algo me quería mostrar o simplemente, me quería matar.
Un jadeo escapó leve de mis labios y una mano se posó en mi hombro, no podía moverme ni responder a aquello, me había petrificado instantáneamente. Los dedos tan fríos como ese bosque, estaban posados en mi hombro descubierto, el vestido rojo no acompañaba para aquella sensación de aquel lugar, ni de aquel ser que tenía tras de mi, cual rostro no sabía como era. Una suave voz susurraba en mi oído, provenía de los labios de aquel personaje, era hombre por lo que deduje, por un momento me sentí seducida pero después de un momento, entre en un leve calor, me sentí relajada pero sus palabras eran extrañas.
—¿Recuerdas aquella vez? —dijo aquel.
No sabía que responder, ¿qué hice aquella vez con un desconocido? Bueno, no he visto su rostro, pero la voz no se me hace conocida o es que estoy tan distorsionada que ya nada recuerdo, el frío se fue a mi cabeza, penetraba en mi sien y me estremecí con recelo. No sabía como actuar, intenté responder pero no salía mi voz. Hasta que finalmente lo logré, pero sin esperanzas de que aquel ser me respondiera.
—¿Qué vez? —dije en un hilo de voz. Esto estaba asustándome.
—Veo que ya no lo recuerdas, que fácil. —musitó con una risa maliciosa.
Aquella risa me petrificó nuevamente, la había escuchado antes, ¿acaso era él? No quiero que otra vez me hunda de donde acabo de salir, ¿o acaso este lugar es mi nuevo espacio sin salida? Eso hizo que me enfadara. Tomé con firmeza su mano, un leve choque eléctrico me alejó de ella rápidamente, ¿qué era eso? Voltee con desesperación y lo admiré, tenía su rostro tapado con sus finas manos, sus largos dedos y sus puntiagudas uñas, una camisa blanca simple, pantalón y zapatos negros sin ningún tipo de exageración. ¿Qué era aquel... ser? Quería ver detrás de esas manos, no tenía repugnancia, si no que un cariño horriblemente grande. Llevé mis manos hacia las suyas, estaba ansiosa por saber quien era, pero el ser estaba inmóvil, por un momento tuve miedo de seguir, pero luego dejé mis manos posadas sobre las suyas, un escalofrío recorrió mi cuerpo y él se rió otra vez, una sonrisa enorme que partía su cara por la mitad y unos dientes afilados, hicieron que escapara un grito leve de excitación, ¿qué tenía frente a mi? No podía desviar mi mirada por ningún motivo. Él se volteó, destapó su rostro con sumo cuidado y emprendió la marcha con rapidez entre las grandes raíces de los árboles, que sobresalían exageradamente del suelo, el terreno estaba empinado y después de que se alejó un resto, lo seguí, algo me quería mostrar o simplemente, me quería matar.
14 de septiembre de 2012
「Shut Up」
Una libertad definida, triste y adulterada. Si somos libres... ¿por qué estamos encadenados a esta sociedad? ¿Por qué debemos callar la mayor parte de lo que sentimos o deseamos? Nada de esto nos hará mejores, pero quizás peores o solamente neutros. Ni siquiera sé si eso es completamente seguro. Estamos con cadenas, tras unas rejas y condicionales a vivir al ritmo de otros.
¿Cuánta sangre más deberé derramar para conocer la 'libertad' que tanto anhelo?
11 de septiembre de 2012
「Costume」
Os presento mi actuación, está noche será Halloween y pienso llevar el
mejor disfraz. Mi fiel compañera, la muerte, sigue mis pasos. Durante mucho tiempo he dejado que esta me guie, he influenciado mi carisma en está noche tan especial, mis sentimientos se envuelven en diferentes facetas, falsas, honestas, hipócritas y, lo más importante, espeluznantes y fuera de lo normal. Está noche será la mejor de todas, mi especialidad: encaramando mis mentiras en tu fría y cruda realidad, destruiré tus sueños y seré partidaria de tus pesadillas, dejaré fluir mis espeluznantes travesuras por toda tu mente, helaré hasta la última gota de tu sangre, tu cerebro se carcomerá lentamente y nadie podrá detener este hermoso acto.
Caminamos bajo esa noche fría, tapada en una espesa neblina, con mi vestimenta oscura y poco abrigadora, el antifaz negro y poco comunicativo, el frío atravesaba mis destrozadas telas, mis dedos tiritaban al saber que volverán a rozar la piel humana, mis labios deseaban dejar marcas en otros... ¡Está noche será la mejor!
¿Os digo el por qué? Será la última noche, será la razón por la cual mi antifaz caerá en mis pies y mostraré quien soy en realidad, pero cerraré mis ojos y será un borroso recuerdo porque será mi despedida, mi hermoso y eterno adiós.
Caminamos bajo esa noche fría, tapada en una espesa neblina, con mi vestimenta oscura y poco abrigadora, el antifaz negro y poco comunicativo, el frío atravesaba mis destrozadas telas, mis dedos tiritaban al saber que volverán a rozar la piel humana, mis labios deseaban dejar marcas en otros... ¡Está noche será la mejor!
¿Os digo el por qué? Será la última noche, será la razón por la cual mi antifaz caerá en mis pies y mostraré quien soy en realidad, pero cerraré mis ojos y será un borroso recuerdo porque será mi despedida, mi hermoso y eterno adiós.
9 de septiembre de 2012
「Random」
Te sientes tranquilo, satisfecho, casi en un lugar que jamás ha sucedido algo de mal gusto, dónde todo sale bien y el mal ni asoma su nariz, pero en algún momento todo eso se pierde y vuelves a esa caja donde tu felicidad es escasa y debes ganarla con el paso del tiempo, con distintos dolores de cabeza, enfermedades y esa 'mala suerte' que abunda entre nosotros... Ahora, siempre me pregunto, ¿Por qué debe ser así? Pero todo tiene una respuesta a esa pequeña cuestionante, supongo, ya que si fuéramos realmente felices, vivir no tendría sentido alguno porque yo sé que muchos se quejan por su 'mala' vida pero si te dedicas a observar a tu alrededor no estás solo en esa situación. Obtener tu felicidad rompiendo barreras, saltando obstáculos, siendo tú, ¿qué ganas haciéndote pasar por otra persona? serás un infeliz completamente, ya nada tendría 'gusto' a vida, a vivir, a tener la intención de ser feliz.
Es complicado, no me se explicar pero lo intento aunque sea un desastre.
Es complicado, no me se explicar pero lo intento aunque sea un desastre.
4 de septiembre de 2012
「LIBRA」 Pt. 2
"[...] Emprendí marcha, unos cuantos pasos y escuché el arrastre de grandes plumas... Volteé y era eso, ella dejó nacer sus alas, eran enormes y plagadas de nuevas plumas suaves, delicadas, eran preciosas. Sonreí un poco y ella me adelantó con una caminata ansiosa y llena de fe, ladee mi cabeza con una mueca divertida, negué nuevamente con la cabeza y fui tras esta con un paso tranquilo y sereno."
No dejaba de observar esas enormes alas, hasta por un momento me cuestioné: "¿Por qué ella las trae y yo no?" Tanta es mi envidia que llegué a preguntar aquello, por un instante pude cesar y pensar: "Es completamente ridículo". Solté un gran suspiro y seguí mi caminata lenta, con mi curiosa pero denigrante mirada seguía unas aves en su vuelo, escuchaba atento el susurro de las hojas de los arboles con el revoloteo del viento, estaba furioso pero divertido, mi lacio cabello fue brutalmente desordenado por esté y me quejé, ordenándolo nuevamente pero ella, cual aún no sabía su nombre, estaba divertida sintiendo las caricias del viento entre sus enormes plumas, aquello le relajaba, levantó su brazos, arqueo leve su espalda y se estiró igual como si tocara el cielo, tenía una ardiente sonrisa, en cambio yo, sólo seguía viviendo la misma rutina, con la gran excepción de que estaba acompañada.
El ruidoso viento me tenía aburrida y dejé que mis labios se entreabrieran un poco para dejar escapar mi voz monótona.
—¿Te sientes a gusto? —fue una pregunta ridícula, sabía tal cual como se sentía, pero no lo que pensaba.
Ella volteó, una amplia sonrisa se apoderó de su rostro como si la felicidad era su fiel compañera de toda la vida, y esa no era yo.
—¡Claro! —arrastró su corto mechón tras su oreja derecha y cerró sus ojos tranquila, el viento sopló con fuerza nuevamente sobre su cabello y lo revolvió, quedando divertida ante mi curiosa mirada. —Estoy acompañada, quizás sepa donde ir de ahora en adelante... Supongo. —su sonrisa se desvaneció, al mismo tiempo el viento dejó de molestar y el silencio se apoderó de nuestro espacio.
Hice una mueca de disgusto porque el silencio me molestaba, me daba nauseas estar ahí callada, frente a una persona que a pesar de todo era completamente ruidosa pero tranquila. Decidí romper el silencio una vez más.
—¿Supones? ¿Qué clase de cosa eres? Deberías estar segura. —alcé una ceja, di la sonrisa más amplia y divertida intentando que está respondiera.
El ángel que tenía frente a mis ojos me observaba detenidamente, cada detalle que tenía hasta que finalmente sus ojos nuevamente se posaron sobre los míos de una manera serena pero extasiada en curiosidad, ladeo su cabeza e hizo tronar su cuello de la misma manera que lo hago yo, me estremecí con repugnancia y con fuerza sujeté mi bastón, ¿estaba viendo una replica 'buena' de mi, otra vez? ¿Estaba siendo imitada de una manera... Honesta, decente, desquiciadamente buena?
—¿Cómo saberlo si tu no hablas todo lo que necesito saber? —repuso con violencia, mis ojos sorprendidos imposibles de disimular recorrieron los rincones del lugar en el que estábamos detenidas y el viento sopló con fuerza sobre mi rostro, cesó mi cabello con brutalidad pero yo no daba respuestas de cambiar mi expresión... ¿Qué podía decir?
—Pregunta. —musité.
—¿Sólo eso? —alzó su ceja, agitó sus alas y me observó con aún más atención. —¿Serás honesta?
¿Honestidad? Sólo es algo que lo he interpretado sólo con ella, ¿aún sigue dudando de mi? ¿Tan repugnante y falsa me veo? ... Suspiré pesado y asentí con la cabeza. Ella se acercó con tranquilidad hacia mí, estiró su brazo y con sus largos dedos tocó mi lacio cabello, enredándolo con cuidado en estos y su mirada era divertida, expresaba la nada, estaban opacos pero su amplia sonrisa quería saberlo todo.
—Empecemos... —seguía jugando y yo la observaba fijamente, era extraño que alguien tocara mi cabello, no estaba acostumbrada, me estremecí leve al ver como enroscaba mis finos cabellos en sus largos e intrusos dedos. —¿Cómo te llamas? —se largó a reír, era adorable observarla de esa manera pero me daba miedo, era un miedo extraño... Hablar con la verdad, hasta en ese tema, era extraño y nuevo.
—Tatsushi. —dije serena, desvié mi mirada a sus dedos que seguían traviesos. —¿Tú? ¿Haruko? —admiré la expresión de sorpresa de mi compañera, estaba en lo correcto y gracias a eso sonreí gloriosa.
—¿Eh? ¿Cómo lo sabes? —su voz estaba temblorosa, sus ojos gritaban miles de preguntas y la que más destaco es: '¿Cómo sabe tanto de mi?'.
—No lo sé. —me largué a reír mientras Haruko seguía anonadada sin más que decir, tragó saliva molesta. —¿Proseguirás? —musité tranquila, fija en sus dedos tiesos que poco a poco soltaban mi cabello y daba un paso atrás.
—Sí. —sacudió su cabello. —¿Dónde debemos ir?
—Honestamente, no lo sé. Debemos descubrir o sino nada de esto carecería de sentido. —mantuve mi actitud humilde, por un momento me sentí humillada por ser así.
—Descubrir.... —susurró para sus adentros y sonrío mientras con la yema de su dedo indice tocaba su labio inferior de manera divertida.
—Sí, eso debemos hacer. Y por eso extiendo mi mano, te ayudo a que descubramos juntas lo que sigue y así más y más. —admiré su gesto y sonreí ladina.
—¿Por qué eres así conmigo? Tan... —tomo una pausa y prosiguió, —tranquila, serena, humilde... Se supone que eres mala, ¿no? —fijo su mirada al suelo, su cuerpo se estremecía quizás con miedo, pero estaba tan ansiosa por saberlo todo que gatillaba aún más mi respuesta 'definitiva'.
—¿No te lo había dicho con anterioridad? Seré un demonio, pero no soy del todo malo o eso creo. —reí suave, tomándolo como una pausa, —no tengo la necesidad de hacerte daño, eres mi opuesto, a quien debo cuidar y con el cual debo seguir, no eres cualquier 'cosa'. —dije.
Su mirada cesó nerviosa, ¿cómo se podía sentir con esa respuesta? Era completamente vulgar, ambigua pero que de algún modo decía demasiado, quizás no tanto pero si lo suficiente para que creyera en mi y dejara de dudar sobre mis palabras, sobre quien soy.
Por primera vez tuve ese miedo, que alguien no creyera en mí, está vez estaba siendo completamente honesta, no sentía la necesidad de mentirle en algún momento, por otro lado me sentía denigrante porque jamás había sido así, está vez tuve la gran sensación de estrecharla en mis brazos con fuerza para no perderle.
¿Tanto era el cariño que sentía por Haruko, por ese Ángel? ... Esa era mi gran pregunta, la que poco a poco respondo con mis propios medios y con las palabras de ella, que cesaban tal cual como lo hacia el viento.
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