29 de noviembre de 2012

「Vanish」

El trazo donde se deslizaban esas finas yemas, esos fríos dedos era el último papel lleno de esperanzas, aquel trazo tenía escritas las últimas palabras, el sentimiento se estaba perdiendo poco a poco como su visión, sus emociones estaban posados en la punta de sus dedos. Un poco más abajo encontró otra frase llena de sentimiento, un escalofrío recorrió su cuerpo, un desliz de palabras que estaban llenas de cosas que nunca más podría leer, sentir y recibir. Alzó el papel delicadamente doblado, lo posó en sus labios y nariz, rápidamente su olfato se dedicó a cada milímetro de este, aún poseía su aroma, su esencia, su delicioso perfume... Lo llenaba de esperanzas. El palpitar rápido de su corazón lo mantenía con fe, su piel como la de una gallina y sus ojos cerrados, aún estaba disfrutando de lo que tenía en sus manos, aquel papel que contenía palabras tan ciertas como el aire que aún respiraba. Tomó los lentes con precaución y puso de estos sobre su nariz, acarició el papel un montón de veces y finalmente se dispuso a leer, otra vez, aquella carta que hace mucho tiempo había recibido. Esas palabras de fortaleza, placer, vida y amor le hacían llorar, las lágrimas caían con lentitud por sus mejillas, sus labios se curvaban de tristeza, su tacto se volvió aún más frío y sus ojos nublados de tanto llover. La música era clásica, lenta y pausada como la persona que estaba ahí sentada junto a mil recuerdos que extraña y desea que vuelvan. Sus pensamientos estaban descompensando su cabeza, aquellos magníficos momentos se escapaban por la ventanilla de sus ojos, recordando esas palabras, la persona que le escribió, dedicó y vivió cada momento a su lado ya no estaba... Quería volver a empezar pero todo era tarde, su boca se tornó morada y quebradiza, sus ojos se cerraban lentamente y apenas podía ver como la carta resbalaba por su ya muerto tacto... Era el final de sus días. Ya no quedaba más. El papel cayó al helado piso de madera para sellar todas sus fantasías y deseos rotos.


Un sentimiento que nunca más se repetirá y
una esperanza tan muerta como aquellas palabras de amor.